martes, 3 de agosto de 2010

Cap 3: Una Mujer Diferente

Ambos se sentaron en la sala de Proyeccion, estaban a un asiento de distancia con Harry en medio de ambos, Meryl se inclinaba para verlo mejor. No lo conocia pero le parecia un hombre increíblemente guapo, pero era amigo de su hermano de modo qe estaba prohibido, con este pensamiento en la cabeza miro al frente y se concentro en lo qe estaban viendo aunque realmente no le gustaba verse actuando.
Don tambien la miraba sin cesar pero a el no parecia importarle qe Harry lo viera, en un momento sus miradas se cruzaron haciendo qe Meryl se sonrojara pero una sonrisa se dibujo en su rostro.
Una vez terminada la proyeccion Meryl se quedo hablando con Harry mientras Don iba a buscar el auto.
- Mer, Don me dijo qe no tiene problema en qe te qedes unas semanas mas en su casa ya qe tiene la habitación extra.
- Pues… - dijo Meryl en voz baja – yo no qiero incomodar ni qiero qe la gente piense mal.
- Vamos, Mer! Qien se va a enterar? Prometo con contarle a mama y a papa – dijo con una mano en el corazon – de cualquier modo no estaras mucho tiempo alli.
En ese momento llego Don, los tres subieron al auto y se dirigieron al apartamento de Don, una vez alli Harry tomo sus maletas y fue para su casa dejando a Meryl y a Don completamente solos, sin saber qe hacer sin saber qe decir, Don fue el primero en reaccionar, diciendo:
- Quieres qe salgamos a comer? – al ver qe Meryl lo miraba sorprendida añadio – porque seguramente aquí no hay nada… no como una cita ni nada de eso.
- Claro – exclamo Meryl con las mejillas sonrosadas y mirando el suelo – ademas yo no soy muy buena cocinera – levanto el rostro y le regalo la sonrisa mas hermosa qe Don habia visto en su vida. – pero antes dejame cambiarme de ropa.
- Claro – dijo Don con cara de tonto, se habia qedado mirando sus labios y no podia apartar sus ojos de ellos.
Se sento en el sillon pensando qe pasarian dos horas antes qe saliera cambiada, tenia experiencia con mujer y siempre habia sido de ese modo, pero Meryl salio de la habitación a los pocos minutos, viendose hermosa, como si se hubiera arreglado por horas.
Definitivamente esa mujer no era como las qe el habia conocido.

sábado, 31 de julio de 2010

Cap. 2: Se escapo un ángel

Los Días pasaban y llegaría el día en qe Don regresara de su viaje, él deseaba regresar ya que aunque no quisiera admitirlo, se había enamorado perdidamente de la hermana de Harry, de esa mujer qe le escribía cartas desde el otro lado del mundo, más exactamente desde su propio departamento, pero también sabia qe cuando el regresara ella no estaría allí, porque Harry le había dicho qe solo estaría mientras ellos estaban de viaje, entonces como haría para verla, para decirle todo eso qe estaba en su corazón? Sabía qe tendría qe tener cuidado, porque era la hermana de Harry y no sabía como este reaccionaria. El día anterior a su vuelta a Nueva York Don estaba muy nervioso ya qe su amigo le había dicho qe Meryl le había telefoneado, diciéndole qe aun no había conseguido departamento y si no podía quedarse unos días en su casa, a lo qe Don respondió qe no era un problema para él qe ella se quedara unas semanas más en su casa, ya qe había otra habitación por lo qe no era un problema.
En ese momento Don no se detuvo a pensar como reaccionaria al verla, ya qe no la conocía, era amigo de Harry desde hacia años pero a ella jamás la había visto, era la misteriosa hermana mayor qe estudiaba arte dramático y nunca estaba cuando el iba de visita a la casa de sus padres, aquella qe hacía obras de teatro en Nueva York a las qe siempre lo invitaban y nunca iba, aquella de la qe estaba enamorado sin siquiera haberla visto, aquella qe lo había enamorado con sus hermosas palabras, con su alegría de vivir, con su humor, su sencillez, su humildad y por sobre toda las cosas por las palabras de aliento qe siempre ponía en sus cartas.


Mientras tomaban el avión rumbo a Nueva York, Don estaba sumamente nervioso, Harry le dijo qe llegarían, dejarían las cosas en su apartamento y luego se dirigirían a una sala de proyección donde pasaría un capitulo de una miniserie para la televisión en la qe trabajaba Meryl. Don no podía creerlo, la conocería por fin! Pero él había tenido la esperanza de conocerla en privado para no hacer el ridículo delante de cientos de personas ya qe no sabia como tenia qe comportarse con ella. Habían compartido muchas cosas en sus cartas de modo qe eso no los hacia extraños pero tampoco los hacia amigos, el pánico se apodero de él.
Cuando llegaron a la sala de proyección entró muy despacio y con cautela, quería poder verla él primero, pero cuando la vio ella supero todo lo qe él esperaba, tenía entendido qe era una bella mujer pero la mujer qe tenia ante sus ojos no era bella, era hermosa. Tenía un simple pantalón negro con una camisa color crema y su largo cabello rubio peinado hacia un lado, cuando se fue acercando pudo notar unos hermosos labios color carmesí y unos ojos verdes qe matarían a cualquiera. Lo primero qe se le vino a la mente fue: “ de qe cielo se escapo este ángel y qe he hecho de bueno yo para estar en su presencia?” Harry lo tomo del brazo y caminaron hasta ella, a su lado había un hombre al cual Don miró con frialdad solo por el hecho de estar a su lado. Harry los miro y dijo:
- Jimmy, Meryl quiero qe conozcan a un amigo, Don Gummer.
Don le dio la mano a Jimmy y cuando Meryl estiró la mano para estrechársela Don se la llevo a los labios y le doy un suave beso, ella lo miró y giró para mirar a Jimmy y sus mejillas se tornaron sonrosadas. Jimmy la miro y sonrió, quizás él fue el primero en notar esa chispa qe se encendía entre Meryl Streep y Don Gummer.

jueves, 29 de julio de 2010

Cap 1: El Hombre De Las Cartas

Meryl se desperezo en la cama, era temprano aun pero el sol entraba por la ventana, hacia una semana que estaba viviendo en el departamento de un hombre qe no conocia.
Su hermano Harry le habia dicho qe Donald era de confiar y qe podia qedarse en su departamento mientras ellos viajaban por Europa, aun recordaba el día qe le dijeron qe debia abandonar el apartamento en el qe habia vivido con John, hacia casi dos meses desde qe habia muerto y aun le dolia pensar en el… como lo habia amado como lo amaba aun! Habia sido tan importante en su vida y hoy estaba sin él.
Las lágrimas comenzaron a correr por sus mejillas, ella decidida a ya no llorar se las seco con una mano, se levanto de la cama y se encamino a la cocina, Don parecia un hombre muy ordenado o nunca estaba en casa para desordenarla, puso a hacerse un café ya qe tenia qe leer un guion para el cual tenia qe audicionar esa tarde, esperaba poder conseguir el papel y luego tendria qe empezar a buscar apartamentos ya que Don y Harry volverían al pais la semana entrante y ella tendria qe mudarse.
Cuando el café estuvo listo se encamino hasta donde el portero todos los dias dejaba sus cartas, Harry le habia dicho qe debia buscarlas en el vestibulo del edificio pero ella se habia hecho amiga del portero asi qe este siempre se las subia y las dejaba en su puerta, como siempre habia algunas para Don y facturas, esta vez habia algo distinto… una postal… y dirigida a ella! Pero si Harry nunca le escribia cuando salia de viaje y mucho menos le enviaba postales. Tomo las cartas y mientras caminaba lei la postal qe no era de Harry sino de Don, qe decia:
“Qerida Meryl, Espero qe estes comoda en el apartamento y qe sea de tu agrado. Espero qe el maldito portero no te haya molestado. Aqi todo es genial! Cuidate. Con amor. Don.”
Meryl volvio a leer la postal sin dar credito a sus ojos, pero si jamas habia visto al hombre!, porque le enviaba una postal? Sin saber porque decidio contestarle, obviamente no con una postal ya qe no le enviaria una postal de Nueva York. Fue hasta la habitación y volvio con su cuaderno de anotaciones y se puso a escribirle, cuando salio para la audición envio la carta.
A los dias recibio otra carta de Don y asi, antes de qe lo notara se escribian casi a diario, le conto de John, de cómo lo extrañaba, de qe el le habia hecho prometer qe continuaria su vida y qe todo eso aun le dolia, el le conto de su profesion, de su divorcio, de sus sueños y sin darse cuenta y sin saberlo Meryl se enamoro del hombre de las cartas.